En 1923 viaja a Alemania a continuar sus estudios, pero la inesperada muerte de su padre le obliga a regresar y hacerse cargo de su familia con tan sólo 18 años. En 1942 se casa con María Cristina Palau en la Iglesia de San Jorge de Cartago. Luego de un breve periodo viviendo en Popayán, deciden trasladarse a una de las haciendas de la familia en la ciudad de Tuluá, donde luego de comprar la herencia de sus hermanos comenzaría el sembrado de caña de azúcar y crearía el Ingenio San Carlos.